Hoy todos los habitantes del mundo estamos atravesando un momento inesperado e inusual como consecuencia de la propagación de la pandemia denominada #CORONAVIRUS Covid-19.

En este contexto, los servicios funerarios también se han tenido que adaptar a las nuevas disposiciones y protocolos necesarios adoptados.

Servicios Fúnebres en Argentina.

Originado en Wuhan, China, desde diciembre de 2019 el virus COVID-19 ha comenzado a cobrarse vidas en 200 países y territorios. La propagación del nuevo coronavirus por el mundo es muy veloz y no reconoce ningún tipo de frontera.

Argentina es un país que en el mapa se encuentra lejos de China donde se conocieron los primeros casos de personas infectadas y de países como EEUU, Italia y España donde la pandemia está golpeando con dureza y hay más casos de infectados y muertos que en cualquier otra parte del mundo

Sumado a ésto, fue fundamental la medida de prevención para evitar la masiva propagación del virus que adoptó el gobierno nacional argentino como es el Aislamiento Social y Obligatorio,

Es por todo ello que en nuestro país corrimos con alguna ventaja y pudimos ganar algo de tiempo e informarnos, tomar decisiones y adoptar nuevas medidas en el día a día de los Servicios Funerarios.

El primer cambio significativo se sucede en el marco de la imposibilidad del encuentro de varias personas en un lugar cerrado.

En cuánto a la población cuyo fallecimiento no está ligado al virus COVID-19, sólo está permitido realizar el velatorio con no más de 4 o 5 personas juntas, dependiendo de la amplitud de sala de la casa velatoria.

Si bien es muy difícil para las familias no llevar el rito de luto habitual, en estos momentos de avance de la pandemia está prohibida la reunión masiva de individuos y hay que renunciar a la tradición de pasar este momento triste rodeado de muchas personas. 

En algunas casas velatorias se sugiere que vayan llegando al velatorio los familiares y amigos que necesitan despedir al difunto de a grupos de pocas personas en turnos previamente estipulados y seguir las pautas de distanciamiento social e higiene.

Otra práctica adoptada en este momento es prescindir del servicio de velatorio y realizar un pequeño responso y homenaje en el cementerio, antes del entierro.

Servicios Fúnebres para los fallecidos por COVID-19.

En cuánto al manejo de cadáveres de individuos que murieron tras haber sido infectados por el COVID-19, es muy importante resaltar que el cuerpo del difunto puede ser un factor de contagio.

Los cuerpos de los fallecidos no se pueden tocar, por lo tanto, no se pueden vestir.

El personal de la empresa funeraria, que trabaja de manera profesional y ha sido previamente capacitado para evitar enfermedades durante su labor debe duplicar las precauciones habituales, estar muy bien informado.

Además debe estar dotado de todos los elementos de máxima protección que se requieren en estos casos, como guantes, mascarillas, lentes, cubre zapatos y batas de un sólo uso. 

Se desalienta de todas maneras tocar los cuerpos de las personas que han fallecido infectadas por el Covid-19.

La práctica que se adoptó por parte de las empresas que ofrecen servicios funerarios ante los primeros casos de decesos, es trasladar a los fallecidos en cajones cerrados desde la casa, hospital o sanatorio donde se se produzca el fallecimiento, directamente hasta el crematorio o cementerio, sin ningún rito intermedio.

Y que una vez en el cementerio, en un espacio amplio y abierto se puede hacer una pequeña despedida, tomando el recaudo de distanciamiento necesario, junto a un sacerdote, si así lo requiere la familia.

Finalmente, la práctica más alentada por estos días es la de cremación o incineración los cuerpos de los difuntos ni bien se da la muerte.

La idea del uso de URNAS FUNERARIAS para conservar los restos de nuestros seres queridos es la más recomendada en estos casos, por tratarse de una muerte por contagio de una patología infecciosa.

 «Confiemos en que nuestras medidas de contención adoptadas por las autoridades nacionales surtirán efecto”

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